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Hans R. Snook, el fundador y ex consejero delegado del operador de red móvil de Orange nos recibe en su casa de La Zagaleta y nos habla del futuro de la industria de las telecomunicaciones, su estado de salud (o su ausencia), y cómo España consiguió captar su atención. Este mes se han difundido rumores de que Orange – la tercera red móvil más grande en el Reino Unido – se fusionará con T-Mobile en el Reino Unido, creando un gigante de la telefonía móvil de 28,4 millones de clientes. Este matrimonio podría traer problemas cuando choquen las bases de datos, aunque las empresas prometan mejor cobertura y servicio al cliente, factor crucial que ha sido el punto débil de ambas compañías. En este punto, independientemente de los titulares que se puedan leer, es imposible hablar de la creación de un “gigante de los móviles” sin mencionar el nombre de Hans Snook. Es posible que hayan oído hablar de él. Es un empresario nada convencional (algunos le llaman excéntrico) que lleva chaqueta de cuero y que creó Orange y una vez vaticinó la posibilidad de realizar llamadas con un dispositivo auricular parecido a un pendiente. Esta visión aparentemente radical ayudó a Orange a convertirse en la red móvil líder durante los años que Snook supervisó la compañía. “Siempre he estado unos años por delante. Yo dije que, a menos de tres años del inicio de Orange, el 50 por ciento de la población usaría teléfono móvil. Pensaron que estaba loco,” dice Snook en el despacho de su casa. Por supuesto, todos conocemos el resultado y Orange no era solo el líder en el servicio al cliente en el Reino Unido sino también en innovación. Fueron los primeros en ofrecer el sistema de mensajes cortos o SMS. Cuando un usuario de Orange llamara al servicio al cliente desde su terminal, el empleado de la compañía inmediatamente reconocería al usuario y se dirigiría a él por su nombre. Pero ¿cómo un joven de Canadá que trabaja en la industria hotelera de repente termina a la cabeza de Orange? EL FUTURO PARECE ORANGE Nacido de madre alemana y padre inglés, Snook viajó a Inglaterra a la edad de dos años y, posteriormente, se trasladó a Vancouver, Canadá, donde empezó su carrera profesional en la industria hotelera. “Empecé como ayudante de camarero. He sido hombre de la limpieza, camarero, recepcionista, lo que sea,” recuerda Snook. “Y entonces, con 34 años, pensé que tenía que haber algo mejor que hacer.” Y así Snook vendió todo lo que tenía y se fue con su mochila a dar la vuelta al mundo, un plan de dos años que se detendría en Hong Kong, donde más tarde aceptaría un contrato de un año como ejecutivo en Hutchison Telecommunications. En Hutchison, Snook unificó la marca, abriendo tiendas de móviles al por menor y consiguiendo que la compañía fuese la más rentable del mundo entre las empresas de móviles y radiomensajería. Snook rápidamente expandió los negocios a Tailandia, Malasia y Taiwán. |
“Empecé como ayudante de camarero. He sido hombre de la limpieza, camarero, recepcionista, lo que sea,” recuerda Snook. “Y entonces, con 34 años, pensé que tenía que haber algo mejor que hacer.” Y así Snook vendió todo lo que tenía y se fue con su mochila a dar la vuelta al mundo, un plan de dos años que se detendría en Hong Kong, donde más tarde aceptaría un contrato de un año como ejecutivo en Hutchison Telecommunications. En Hutchison, Snook unificó la marca, abriendo tiendas de móviles al por menor y consiguiendo que la compañía fuese la más rentable del mundo entre las empresas de móviles y radiomensajería. Snook rápidamente expandió los negocios a Tailandia, Malasia y Taiwán. El punto de inflexión se produjo cuando a Snook le fue confiada la tarea de ir al Reino Unido y hacer algún “control de daños,” aventurándose en un Mercado que apenas conocía. La división del Reino Unido estaba bajo un liderazgo inestable que había propiciado el descenso de las cifras. “Era un gran agujero negro. Todo el dinero que estábamos haciendo en Asia se perdía en Inglaterra.” Las recomendaciones de Snook: amortizar 280 millones de libras e invertir 700 millones de libras en una nueva red, por no hablar de los miles de despidos a lo largo del camino. “Simplemente tenía que hacerse. De lo contrario, Orange nunca hubiera salido del bache,” explica Snook. No es necesario decir que Snook no era el hombre más querido de Inglaterra, pero su plan de acción se convirtió en lo que hoy conocemos como Orange. Estábamos en 1994. Desde entonces, Orange ha sido vendida dos veces, primero a la compañía alemana Mannesmann en 1999. En ese momento la base de clientes del Reino Unido había crecido a 3,5 millones y Orange había conquistado el 20 por ciento del mercado del Reino Unido. Inmediatamente después, en agosto de 2000, France Telecom adquirió Orange por la considerable suma de 40 billones de euros, sirviendo entonces a una base de 9,3 millones de clientes y creciendo. En France Telecom, Snook permaneció casi un año como asesor del presidente, pero pronto se separó para alejarse de lo que él propio llamó “burocracia progresiva” y siguió un camino más alternativo. Snook dejaba tras de sí más de 10.000 empleados, años de jornadas de 18 horas y viajes en jet alrededor del mundo promocionando la imagen de la marca. Y lo más importante, dejaría atrás la visión de lo que Orange podría convertirse un día, incluyendo las ideas innovadoras que todavía no han sido aprovechadas por la compañía. |
EL UNIFORME “Yo no tengo una percepción de mi mismo,” dijo Snook. “Yo digo que no soy raro, pero seguramente lo soy.” Vestido completamente de blanco, Snook está sentado en el salón de su casa en La Zagaleta, rodeado de bustos tribales de Hawái y fotos enmarcadas de sus caballos. Posee 25 en Inglaterra, donde reside la mayor parte del año. Durante la mayor parte de su trayectoria, se ha conocido a Snook no sólo por sus andanzas en la industria de las telecomunicaciones, sino también por su elección de vestuario no tradicional. Se ha dicho que iba a cerrar los negocios con vaqueros y chaqueta de cuero. Una elección extraña para un hombre que lidera el imperio número uno de los móviles en Europa. “Fue realmente una casualidad. Estaba volando de Londres a Nueva York para una rueda de prensa. El vuelo venía con retraso y no tuve tiempo de ir y volver al hotel para cambiarme, así que presenté uno de nuestros productos en vaqueros, una camiseta blanca sin cuello y una chaqueta de cuero negro. Los medios de comunicación pensaron que yo hacía juego con la esencia informal de lo que estábamos presentando. Y este estilo pegó.” El “uniforme” se volvió parte de su atuendo diario, incluso para ocasiones especiales en restaurantes donde un código de etiqueta sobre la ropa no era objeto de deliberación. Incluso, una vez, fue confundido con un sacerdote y todo el personal del prestigioso club de Londres Annabel lo estuvo llamando “su eminencia.” “La última vez que vestí un traje estaba en una cena con el príncipe Carlos,” recuerda Snook. AVANZANDO Detrás de las camisas sin cuello hay un hombre de negocios visionario que ahora juega con sus propias reglas. El modo de vida post-Orange le ha llevado a explorar un lado alternativo de lo que fue una vez un deseo de explorar el campo de la medicina. “Originalmente quería ser médico. Cuando era joven conseguí entrar en la biblioteca de la universidad y conseguir acceso a los libros de medicina. Ya sabes, el 70 por ciento de los estudiantes de medicina piensan que han desarrollado una terrible enfermedad debido a la lectura de esos libros. Fui a mi médico de familia pensando que tenía leucemia. ¡Por supuesto que no, pero yo pedí una segunda opinión!” Abandonó la idea de ser médico y asistió a la Universidad de Columbia Británica, cambiando constantemente de carrera antes de decidirse por literatura inglesa y psicología. Snook estuvo a 3 créditos de poder graduarse pero no parece que ese hecho le importe demasiado. |
Además de trabajar como Presidente de TrueMove (la tercera más importante compañía de telefonía móvil de Tailandia) y director no ejecutivo en DDD Group la cual elabora software que convierte imágenes 2-D en imágenes 3-D, Snook trabaja como Fundador y Presidente de The Diagnostic Clinic, clínica situada en Londres, que combina tratamientos de la medicina occidental con métodos y medicina no tradicionales para proporcionar a los pacientes una evaluación de la salud más segura y personalizada. Según Snook, no hay un único tratamiento correcto para una afección o para todas las personas que la sufren. “Es un hecho que hemos mejorado la vida de muchas personas,” dice Snook. “No tenemos miedo a ser un poco pioneros también.” Irónicamente, Snook es un fumador empedernido. “Alguien tiene que hacerlo,” dice. Pero en su defensa, Snook está recibiendo clases de golf, algo que siempre quiso hacer. También toma cerca de 18 diferentes vitaminas al día, algo que según él le ayuda a contrarrestar los efectos del tabaco y la bebida. También ha instalado un gimnasio en su villa de La Zagaleta. DESCUBRIENDO LA LIBERTAD EN ESPAÑA Durante el último año, Snook y su compañera se trasladaron a La Zagaleta para escapar – al menos 6 semanas al año – de lo que llama la Inglaterra sobreprotectora. “El Reino Unido se ha vuelto tan políticamente correcto. ¡Se han prohibido las carreras del huevo y la cuchara y la de las tres piernas!” Snook descubrió España cuando empezó a visitar a los padres de Helen en Marbella. “La gente, el tiempo, la comida. Sentí un superior sentido de libertad que en el Reino Unido. Estaba harto de normas. Es lo que adoro de España, hacen lo que quieren. Después de visitar 10 propiedades en La Zagaleta, Snook y su esposa se decidieron por la primera que habían visto. Y todo fue perfecto, según Snook. “Me gustan las medidas de seguridad. Y el “Steak Tartar” del Club House – es siempre buenísimo. La vida en el campo es increíble” dice. Así que tiene más tiempo libre, ¿se siente jubilado? “No” contesta Snook. “Hago lo suficiente para mantenerme interesado en los móviles y en la salud. Soy un adicto al trabajo, pero en mis días libres, desconecto completamente.” Tan excéntrico como una vez bautizaron los medios de comunicación a Snook, su energía es relajada pero correcta. Abierto pero reservado. Tal vez sea el efecto del recién encontrado modo de vida español. |

