En 1990, un grupo de inversores encabezado por Enrique Pérez Flores compró una propiedad de casi 900 hectáreas en Benahavis, conocida como La Baraka. La nueva empresa se llamaría La Zagaleta, S.A.
La visión de Don Enrique fue erigir una finca privada que viviría en completa armonía con la naturaleza en las faldas de las Serranía de Ronda: 420 casas rodeadas de abetos y robles centenarios y respaldadas por instalaciones de primer nivel como un centro ecuestre, campos de golf y un helipuerto para llegadas privadas.






